La última escena

Obra:La última escena
Género: Comedia negra ebullente.

I just want to walk right out of this world,
Cause everybody has a poison heart.
Úrsula Achterberg

La ultima escena

Una maraña metálica circunda la primera luz que se enciende. Un red igual de acerada es la circula en la cabeza enrojecida de Rocío; una actriz en las treintenas, sin empleo estable ni previsión de salud, dependiente financieramente de su madre, y que contiene su desequilibrio emocional gracias a los encuentros con sus amigos desde la época escolar. Es a ellos a quienes precisamente invita a una velada íntima donde, aparte de una deliciosa comida, les tiene preparada una serie de sorpresas dosificadas. El anuncio de su próxima muerte, por cáncer de páncreas, inicia una reacción en cadena donde varias ollas de secretos se desbordarán.

A pesar de ser su apoyo anímico, sus amigos son precisamente los que gatillan el sentimiento de inferioridad en Rocío. La comparación con Lucas, un actor narcisista que principalmente participa en publicidad, le recalca su propio fracaso laboral. En cambio Susan, una psicóloga que atiende a importantes figuras políticas, termina tratando con condescendencia a su amiga, como si fuera otra paciente. El contraste aparece con Justo, un joven estudiante de derecho, que llega insospechadamente como regalo romántico para la anfitriona, enviado por otra amiga que no irá a la cena. La personalidad sosegada del legista equilibra la efervescencia del trío virulento.

El principal ingrediente en una comedia es el ritmo y acá el montaje hierve en un tiempo preciso. La interpretación del elenco es enérgica y trepidante, pero sin sobrepasarse a lo hiperventilado; con una sincronía grupal que sostiene con presteza las numerosas peripecias que se irán sirviendo en platos sucesivos. Comparándola con la obra anterior de Teatro Güiski; el drama Camaradas de fin de siglo, que trataba sobre la erosión romántica de una pareja en el límite desértico con Perú durante una futura guerra; hay una diferencia completa de género y estilo, pero en ambas se exponen los desgastes surgidos en la interacción de una relación humana.

Así, esta vez entre la ligereza de las risas entran deslizándose por la garganta temas amargos como la enfermedad, la muerte, la traición en la amistad, el voyeurismo tecnológico, el fracaso colectivo de las expectativas y la presión social por el reconocimiento. Estos dilemas, enfocados en una generación confusa por la actual delimitación líquida entre juventud y adultez, han sido expresados en el teatro contemporáneo local desde una perspectiva amena, como en los casos de Camila Le-Bert (La guagua, Chan!) y Begoña Ugalde (Yo nunca nunca). La última escena se suma a este banquete coetáneo con su propia pizca de picardía ponzoñosa.

Funciones: Segunda temporada. Jueves a domingo, 21:00 horas. Del 24 de septiembre al 3 de octubre, en Teatro DUOC UC (Lastarria 90, Santiago Centro. Metro Universidad Católica).

Ficha artística:
Compañía: Teatro Güiski
Dirección y dramaturgia: Carolina Carillo y Rodrigo Leufuman.
Elenco: María Cruz, Alejandro Ruz, María José Verdugo y Giordano Rossi.
Asistencia coreográfica: Rodrigo Chaverini Hernández y Jesús Núñez.
Escenografía: Ángeles Castillo.
Fotografías: Noli Provoste.
Técnicas: Pía León Villagrán y Valentina Bustos Riquelme
Producción: César Ramirez.

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